El Inconsciente Real

1. Parte.
...30, 40 días. Tenemos el inconsciente intranquilo. ¿Por que? Existen sueños, canciones, poemas. Reflejarse en ellos es como vivir mas. Nunca se debería morir, aunque esto no signifique dejar de vivir. Siempre hay mas; detrás de la marca del velo oscuro viene una luz, algo mas allá de todo conocimiento o razón. Si, hay mas. Como un péndulo, se va y viene, nunca se detiene; ¿pero realmente se mueve?; esto es de temer, porque aunque sabemos que esta allí, ¿a donde va, o esta? no lo sabemos.
Ya van mil, dos mil, o los que sean ¿pero que o cuantos mas?. Hay que reír, no queda mucho; hay que llorar, es igual. El tiempo, como cuarta dimensión, nos deja siempre en su red, atados como bestias a su amo; nos acorrala, nos oprime; siempre es menos y mas poco. Hay que cuidar y cuidarse de el. Es mucho y es poco. Es la propiedad y el robo. Desconfiar, esa es la cuestión. No revelarse es como perder la cabeza, o las manos. El cuerpo es materia, vehículo de nuestros impulsos, causante de pesares, placeres, y a veces, nos deja tirados a medio camino, sin mas remedio que ser unidos a la materia prima esencial del Creador, y el alma, esa poderosa y valiosa arma que lleva en su interior la vida misma, huye hacia un camino conocido por unos, y desconocido a la vez por ellos mismos y para otros...
...30, 40 días. Tenemos el inconsciente intranquilo. ¿Por que? Existen sueños, canciones, poemas. Reflejarse en ellos es como vivir mas. Nunca se debería morir, aunque esto no signifique dejar de vivir. Siempre hay mas; detrás de la marca del velo oscuro viene una luz, algo mas allá de todo conocimiento o razón. Si, hay mas. Como un péndulo, se va y viene, nunca se detiene; ¿pero realmente se mueve?; esto es de temer, porque aunque sabemos que esta allí, ¿a donde va, o esta? no lo sabemos.
Ya van mil, dos mil, o los que sean ¿pero que o cuantos mas?. Hay que reír, no queda mucho; hay que llorar, es igual. El tiempo, como cuarta dimensión, nos deja siempre en su red, atados como bestias a su amo; nos acorrala, nos oprime; siempre es menos y mas poco. Hay que cuidar y cuidarse de el. Es mucho y es poco. Es la propiedad y el robo. Desconfiar, esa es la cuestión. No revelarse es como perder la cabeza, o las manos. El cuerpo es materia, vehículo de nuestros impulsos, causante de pesares, placeres, y a veces, nos deja tirados a medio camino, sin mas remedio que ser unidos a la materia prima esencial del Creador, y el alma, esa poderosa y valiosa arma que lleva en su interior la vida misma, huye hacia un camino conocido por unos, y desconocido a la vez por ellos mismos y para otros...
Estas 3 primeras partes que dejo escritas aqui, son reflejo de mi vida y fueron plasmadas en mayo de 1993. Cualquier comentario es valioso, aunque esto forma parte del pasado, y aunque algunas cosas tienen actualidad, hay muchas que han sido superadas y forman parte solo de la experiencia.
ResponderEliminarInquisidora: Ya la corrección fue ejecutada de acuerdo a su incisiva observación.
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